DEA VULNERATA UT SANGUINIS PAPISA HOMINIS MENTE REGNABIT (S. MALAQUÍAS)

viernes, 13 de abril de 2007

Porque es mi naturaleza me voy a meter otra vez en la bañera angosta de la muerte, y sé que una vez allí, pelearé sin cuartel, como siempre lo hice, y aunque esta actitud parezca macabra a un ser cotidiano que mama desde su nacimiento el siglo XXI, flotar en la enajenación y sentir mi alma de fría sepultura respirar y latir como cualquier mortal, es mejor que el futuro que esta vida me ofrece; entonces, ¿a qué espero para abrir una herida en la carne del nuevo mundo y beber de ella?


Salí corriendo hacia la oficina postal; allí me encontré con un yorside más pequeño de lo normal.
Los perros tan afeminados nunca han sido mis favoritos, son del estilo de una West o una Dietrich que los necesitan para potenciar su halo de divas; yo adoro los perros imponentes y a la vez obedientes que levantan la cabeza al oír un chasquido de mis

3 comentarios:

Sergio Aguilar Molina dijo...

¿Por qué se cortan las frases a la mitad cuando finaliza la entrada? ¿Envías las entradas de bitácora desde móvil o algo similar?
¿O es un recurso estilístico para llamar más la atención y acentuar la intriga?
Porque intrigado estoy ...

Dea Verónika dijo...

No, es lo segundo. Se trata más bien de un truco para fomentar la intriga. También es debido a que me está saliendo demasiado extenso, y sólo voy por el primer capítulo

Sergio Aguilar Molina dijo...

Lo bueno de escribir en Internet es que te ofrece muchas más alternativas y libertad a la hora de elegir la forma de lo que escribes: una escena, un cuento, un relato, una novela.
No estás limitado ni coaccionado por las limitaciones editoriales o de publicación de otros medios (x páginas, x capítulos), pero lo cierto es que tenemos cierta tendencia a ceñirnos a las estructuras clásicas que ya conocemos.
No sé si me he explicado, pero a la hora de escribir, a la hora de dar forma a lo que escribimos en cuanto a estilo y duración, casi siempre elegimos un modelo ya existente fuera de este medio.